
A tan solo 10 minutos en coche desde La Moraleja The Quiet Hotel, se encuentra Pollença, uno de los pueblos más encantadores del norte de Mallorca. Pasear por sus calles empedradas es adentrarse en un ambiente relajado y auténtico, perfecto para quienes buscan una experiencia diferente durante su estancia con nosotros.
El centro histórico de Pollença está lleno de pequeñas tiendas y galerías de arte que invitan a descubrir tesoros únicos. Desde obras de arte contemporáneo en coquetas galerías, hasta boutiques de moda y complementos de artesanía local, aquí las compras se convierten en una experiencia cultural. Cada rincón sorprende con algo especial, ideal para llevarse un recuerdo auténtico de Mallorca.
Una dulce pausa
Después de recorrer las tiendas, nada mejor que detenerse en una de las heladerías artesanales del pueblo. Los sabores tradicionales y la calidad de los ingredientes convierten cada helado en un pequeño placer que refresca el paseo.
Cena en la Plaza Mayor
Al caer la tarde, la Plaza Mayor de Pollença se llena de vida y se convierte en el escenario perfecto para una cena al aire libre. Rodeada de terrazas y restaurantes, ofrece una variada propuesta de cocina mediterránea. Entre nuestras recomendaciones destacan Q11, con su propuesta gastronómica moderna y creativa, y Can Moixet, un clásico de ambiente familiar donde disfrutar de platos tradicionales con mucho sabor.
Itininerario sugerido:
En La Moraleja The Quiet Hotel nos encanta recomendar a nuestros huéspedes experiencias auténticas y tranquilas, y una jornada en Pollença es la combinación perfecta de compras, cultura y gastronomía mediterránea. Por eso, después de un elegante y gran desayuno nuestro chófer te acompañará en un breve trayecto de 10 minutos hasta Pollença. Una vez allí, déjate envolver por sus calles empedradas, donde te esperan tiendas con historia y encanto.
Teixits Vicens (Rotonda Can Berenguer, s/n carretera de entrada a Pollença desde nuestro hotel), artesanía textil desde 1854, es parada obligada para llevarte a casa la viva esencia de Mallorca en forma de cojines, manteles o incluso bolsos teñidos con las icónicas “roba de llengües”.
En el mismo centro del pueblo está Terra Cuita (Carrer de Miquel Costa i Llobera, 5) te sorprenderá con cerámicas que combinan tradición y modernidad, piezas únicas que reflejan la creatividad local.
Un capricho de ropa veraniega en La Coquette, (Carrer Antoni Maura, 16) una tienda juvenil con propuestas modernas y desenfadadas, perfectas para el verano. Aquí encontrarás prendas informales y actuales, muy adecuadas para un look relajado y a la moda
Un toque de aroma y otros caprichos en Aromes del Mediterrani (Carrer Major. Miquel Costa i Llobera, 3) con sus productos naturales para el cuerpo y el hogar: una experiencia sensorial que nadie querrá perderse.
Una visita obligada a una galería de arte y por eso os tenemos que recomendar la Galería Dionís Bennàssar (C/ Antoni Maura, 11) donde admirarás cuadros de este pintor, de sus familiares y otros artistas locales.
Y para acabar de la manera más dulce y refrescante no hay que perderse un helado artesanal en Ca’n Butxaca (Carrer de Colom, 1).

